Analiza tus textos

Bienvenido.

Una de los recursos que emplean los escritores es la crítica de otros hacia su obra.
Es muy común entender nuestros escritos, pero no sabemos si para los demás es clara la trama del cuento o novela que desarrollamos.
La experiencia nos dice que cuando presentamos un trabajo a algún conocido, éste nos halaga aunque no entienda la secuencia de capítulos o el lenguaje empleado. Así pues, vamos por la vida creyendo que escribimos de forma clara y siempre recibimos negativas de las editoriales o nulos resultados en concursos literarios.
Este espacio es para recibir opiniones de diversas personas vinculadas con la literatura. Tu texto será publicado esperando también que otros usuarios expresen su opinión. Te pedimos que participes de manera respetuosa y constructiva. Analizar un texto es también otra forma de aprender a escribir. Los trabajos son recibidos en la dirección de correo electrónico marenproa@gmail.com



domingo, 15 de agosto de 2010

Cáncer de pulmón. Navegante.

En esta ocasión analizaremos el texto de Navegante. Agradecemos su confianza y deseamos que las observaciones que le haga el equipo sean de utilidad.

Cáncer de pulmón

A pesar de las advertencias del doctor, no estaba dispuesta a soportar la agresividad de una quimioterapia. Si se había escrito que moriría de cáncer, que así fuera: ella no era quién para oponerse al destino. Eso sí, viviría al máximo lo poco que le restaba de vida. Faltaba más. Guardó en el cajón de los calcetines la argolla matrimonial y sacó las minifaldas de antaño. Por suerte aún le quedaban. El primer día se llevó a la cama a Molina; el segundo, a Uriarte; y el tercero, a Remigio, el de la fotocopiadora. Al cuarto día lo hizo con los tres al mismo tiempo. Luego recibió la llamada del oncólogo: que por favor lo disculpara, que le había leído la placa de otra paciente, que no padecía cáncer.
Desde entonces, y después de haberse labrado una justísima imagen de mujer querendona, ha rechazado todas las propuestas masculinas. La argolla ha regresado a su anular y las minifaldas han sido sustituidas por los pantalones aburridos de siempre. Sin embargo, el que persevera alcanza, y por ello ha aumentado el consumo de cigarros: tres cajetillas diarias.

2 comentarios:

  1. Apreciable Navagante:
    Me agradó tu texto. De manera sencilla y clara percibo las absurdas acciones que el ser humano llega a cometer solamente cuando las circunstancias así lo demandan, y es parte de la labor literaria reconocer esos absurdos para hacerlos notar a los demás. Buena intencionalidad.
    Hay unos pequeños detalles de inverosimilitud. El primero se encuentra en el primer párrafo, cuando el oncólogo le notifica el “pequeño error”, el texto va perdiendo credibilidad. Es bastante común escuchar eso en historias con temáticas sarcásticas, sin embargo, tu cuento, a pesar de que su personaje es un poco absurdo, no tiene ese carácter despectivo y flamígero; es decir, la intención del trabajo no está enfocada a ridiculizar el papel de los oncólogos, por lo tanto, la acción absurda del mismo queda fuera de lugar y resulta inverosímil.
    El otro detalle es el número de cajetillas de cigarros. Creo que la exageración no está bien empleada. A veces, cuando aportamos un número concreto a cierto hecho, como en tu caso (las tres cajetillas), es porque el número de cajetillas tiene que ser primordial y sumamente importante para el cuento. Podrías poner, como sugerencia: “las cajetillas que puede”, “hasta que el humo nuble su vista” o “cuantos cigarros sean necesarios para concebir el sueño”. No es necesario especificar a veces, porque para lo que algunos es exageración, para otros no lo es. Se presta a malas interpretaciones.
    Esperamos tus próximos trabajos y que haya sido de utilidad este comentario.
    Yupanqui.

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  2. Me encuentro con una narrativa de fácil digestión. Inicias con un tema trillado (la equivocación en un diagnóstico médico), sin embargo, la vertiente que le das vuelve interesante la narrativa.
    Por otro lado, un buen libro de gramática nunca está de más para un escritor. Te recomendaría buscaras el uso correcto de los dos puntos. No te pierdas en los detalles innecesarios: “el cajón de los calcetines”, “tres cajetillas diarias”. Y, sin embargo, cuando especificas: “a Remigio, el de la fotocopiadora” le atinas, pues con eso sugieres, sin decirlo, que la protagonista trabaja y que, quizá, en una oficina.
    Otro aspecto a revisar es el tiempo del verbo a usar. No es lo mismo “ha regresado a su lugar” que “regresó a su lugar”.
    Tus escritos deben ser universales. ¿Sabrán en Argentina, Colombia o España el significado que en tu localidad le dan al término “mujer querendona”? Quizá no del todo.
    Sigue adelante. Te invitamos a participar de nuestro taller de creación literaria el cual crecerá próximamente. También esperamos tus comentarios a los textos de este blog. El análisis te ayuda mucho a crecer como escritor.
    Ixchel

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